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Mi taller es mi lugar de trabajo y creación donde he realizado mis dibujos, pinturas, diseños de decoración y donde en la actualidad trabajo con la resina poliéster. Mi experiencia en el arte es de vieja data pero es nueva con la resina poliéster, material del que estoy completamente enamorada.
En el año 2008, me encontraba en la búsqueda de un material que me permitiera trabajar con transparencias y ahí fue cuando descubrí la resina poliéster. Este material es líquido, algo espeso y aceitoso que se convierte en sólido al agregarle endurecedor en proporciones correctas. Si las proporciones no son correctas, el trabajo puede resultar un verdadero desastre, pero bien es dicho que de los errores aprendemos y muchas veces salen cosas que jamás se nos hubieran ocurrido.
Cuando se agrega el catalizador y el endurecedor, la resina pasa por un proceso de calentamiento que llega a los 80ºC. La humedad y el clima (cálido o frío) son factores influyentes en el tiempo del endurecimiento. Dado que la resina es un material tóxico, se debe trabajar con máscara y guantes a modo de prevención. Los moldes pueden ser hechos en caucho y en mi caso, yo hago mis propios moldes.
La resina poliéster es un material mágico y digo mágico porque con ella se logra crear cosas maravillosas, desde simples objetos hasta esculturas. Decidí empezar con la bijouterie porque son piezas pequeñas que me permitían conocer mejor el material. La profesora Lili Esses es una mujer maravillosa que enseguida captó lo que yo buscaba y a partir de sus enseñanzas, creció en mi una pasión que me hace sentir perfectamente integrada con lo que hago.
Si bien toda mi vida he trabajado con el arte, esta vez siento que este nuevo trabajo es el que más me ha atrapado y entiendo que se debe la factor sorpresa. Trabajar con la resina poliéster es una sorpresa constante pues no se sabe que va a ocurrir hasta el momento en que se desmolda la pieza, así que aquí me encuentro, creando cosas lindas para que todos puedan disfrutarlas y apreciarlas.
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